Guía para líderes
1.El trabajo sale mejor si planeamos. Planea las actividades de la Casa de Vida a principio del mes. Planea las actividades para los cuatro retos: comunión, edificación, multiplicación y servicio.
2.Haz una lista de buenos libros (pídelos al discipulador o pastor). Establece un reto de leerlos en el año; la lectura te va a traer nuevas ideas.
3.El liderazgo de un Casa de Vida es mucho más una aventura liderada por el Espíritu Santo que una técnica de estudios bíblicos (Ralph Neighbour).
4.¿Estás orando por la fecha de multiplicación de tu Casa de Vida? Los Líderes que trabajan en función de retos tienen más éxito. Habla de la fecha para tu Casa de Vida y profetiza la victoria.
5.Los Líderes que hicieron un buen entrenamiento son los más seguros para avanzar y ser usados con la Casa de Vida. Estimula a todos los que puedan participar en un Curso de Entrenamiento de Líderes.
6.“La unción está en la visión”. Sé fiel y coherente con la visión de Centro de Vida Lomas y serás participante de la unción del ministerio de Casas de Vida.
7.“La unción está en el Propósito”: Si te mantienes fiel al propósito de multiplicación, el Señor te honrará.
8.¡Mantén una actitud positiva y confiada en DIOS! Las personas desean andar con vencedores, los cuales pisan la cabeza al diablo.
9.Líderes que oran incomodan al infierno. ¡Aprende a soportar las presiones que vienen! No te dejes intimidar por el enemigo.
10.Los fracasos son parte de la vida, ¡aprende de ellos! Para un hombre o mujer de Dios, el fracaso es momentáneo y la victoria definitiva.
11.Cada creyente recibe una unción para multiplicación y fecundidad. Cree en eso y cree en la multiplicación de la Casa de Vida (César Castellanos).
12.¡Ama a los miembros de la Casa de Vida! Jamás hables de ellos de manera negativa o con falta de respeto; trátalos como vencedores y ellos responderán como tales.
13.El éxito del Líder de la Casa de Vida no depende de lo que tú eres, sino de los que haces. Quien visita y consolida, se multiplica.
14.Un Líder que demuestra continuamente que Dios habla con él, adquiere reconocimiento y autoridad espiritual. No desprecies el tiempo devocional.
15.¿Saben los miembros de la Casa de Vida del plan de multiplicación? Trabaja en función del reto. Los Líderes que tienen objetivos tienen éxito.
16.Si el Líder tiene entusiasmo, tu Casa de Vida avanzará. La motivación es contagiosa. Los Líderes entusiasmados con Dios levantarán casas de Vida fuertes.
17.Valora la reunión: Ora para que sea fuerte e inspiradora. Las reuniones vivas y explosivas tocan el corazón de los visitantes.
18.No busques multiplicación tan solo por vanidad o realización personal. Dios bendice cuando nuestros motivos son puros.
19.Delega funciones y responsabilidades para cada miembro de la Casa de Vida, lo que debe ser algo muy simple. Eso produce compromiso y serenidad entre todos.
20.Dios es especialista en aquello que es humanamente imposible. No mires tus propios recursos. Depende del poder de Dios para hacer crecer el reino.
21.Mantener un Líder en entrenamiento, es importante para que la Casa de Vida se multiplique. Define quiénes son estos y entrénalos para hacer lo que tú haces.
22.La manera de entrenar a un líder es simple. Primero que te vea. Luego le enseñas a hacer. Después, él hace y tú observas. Por último, lo mandas a que lo haga solo.
23.Entrena al nuevo Líder. Antes de cada reunión, dile lo que pretendes hacer y explícale el porqué del plan.
24.Entrena al nuevo Líder. Después de cada reunión, platica con él sobre lo que ha aprendido respecto a la misma.
25.Entrena al nuevo Líder. Platica con él sobre cómo resolver los problemas que aparecen en la Casa de Vida.
26.Entrena al nuevo Líder. Planea todas las estrategias de actuación de la Casa de Vida junto con él. Permite que dé sugerencias.
27.Entrena al nuevo Líder. Cuando juzgues que está listo, deja que maneje la reunión.
28.Entrena al nuevo Líder. Avala la manera en que llevó la reunión. Elogia y realza los puntos fuertes.
29.Entrena al nuevo Líder. Durante el último mes, deja que coordine todas las actividades de la Casa de Vida. Deja que los miembros lo conozcan.
30.Entrena al nuevo Líder. Siempre que sea posible deja que él te vea aconsejando a alguien. Después explícale, el porqué de cada cosa.
31.Entrena al nuevo Líder. Deja que observe, mientras tú ganas a otros para Cristo, y llévalo contigo siempre que vayas a hacer una visita.
32.Entrena al nuevo Líder. Ayunen juntos, realicen juntos un tiempo de oración. Oren mucho, deja que él te vea orando.
33.Entrena al nuevo Líder. Donde estés ministrando, llévalo contigo.
34.El poder de los Líderes está en la capacidad de comunicarse. Los grandes líderes están siempre listos para avanzar. Fíjate en la multiplicación.
35.El Líder de la Casa de Vida que no visita o llama por teléfono, hace que los que están en la Casa de Vida difícilmente se multipliquen. Haz una agenda de visitas y síguela diligentemente.
36.Un buen Líder de Casa de Vida, aconseja y ora por las ovejas enfermas. El Líder que se ve como pastor, tendrá muchas ovejas y se multiplicará.
37.Los Líderes eficaces buscan conocer a cada persona que llega a la Casa de Vida. Él prestará atención a todos, y no se limitará a un número pequeño en el grupo.
38.El buen Líder de Casa de Vida tiene un corazón de pastor, él no se desiste de las ovejas que no vienen más a la Casa de Vida. El secreto de la multiplicación es cerrar la puerta de atrás.
39.Si tú eres fiel en cuidar bien de las ovejas que te regaló Dios, Él, ciertamente confiará otras más a tu cuidado.
40.No te preocupes de la reunión de la Casa de Vida. Antes, da prioridad a las ovejas., aliméntalas y protégelas. Tu Casa de Vida crecerá saludable y fecundamente.
41.Un buen Líder no es un maestro, un profeta o un gran predicador. El buen Líder es aquel que es perito en relaciones humanas (Ralph Neighbour).
42.Si tú, como Líder de Casa de Vida, haces del desarrollo del liderazgo tu obsesión, estás en camino de una multiplicación muy exitosa.
43.No tengas miedo de copiar una estrategia que funcione. Los mejores Líderes son los mejores tomadores de notas, los mejores en hacer preguntas, los más curiosos y los que tienen más hambre.
44.Las personas aprenden haciendo; por eso, involucra a todos los miembros del de la Casa de Vida en las actividades.
45.Da oportunidades a las personas en la Casa de Vida. No rotules o desistas de nadie sólo porque falle en traer la comida a la reunión.
46.No temas al fracaso. Los Líderes muy exitosos aprenden de sus propios fracasos, volviéndose más fuertes. Desafía tu Casa de Vida al crecimiento.
47.Para el Líder muy exitoso, el fracaso es el comienzo, es el trampolín de la esperanza. Aprende de tus errores. ¡NUNCA DESISTAS! Si no lograste alcanzar el reto, inténtalo de nuevo, inténtalo de nievo, inténtalo de nuevo.
48.El éxito sólo puede obtenerse por medio de fracasos repetidos y respaldados. El éxito es resultado de muchos intentos fracasados.
49.La libertad para cometer errores desemboca en innovación y progreso. Intenta cosas nuevas, ideas nuevas y maneras nuevas de hacer las cosas. La multiplicación puede estar ahí cerquita.
50.Admite tus fracasos frente a la Casa de Vida. No ocultes los errores, y pide disculpas sinceramente. Las personas se sentirán más libres y van a amarte.
51.Los Líderes de Casas de Vida muy exitosos ven en cada miembro, un líder en potencia e invierten tiempo y fe para que eso se vuelva realidad.
52.Ya divulgaste la multiplicación. Divulga la fecha y profetiza la victoria.
53.Establece una fecha de multiplicación y que todos puedan trabajar en función de ella.
54.Los Líderes que saben bien su función y lo que se espera de ellos tienen más oportunidad de multiplicarse.
55.Los Líderes que fallan en establecer objetivos para la Casa de Vida tienen menos oportunidad de multiplicación.
56.¿Ya recibiste imposición de manos de tu pastor, para recibir la unción de transferencia? Tú puedes ser participante de la unción del pastor.
57.Sin visión, el pueblo perece. ¡No permitas que la visión de la Casa de Vida se apague! Reafirma siempre, que cada creyente es un ministro y que cada casa es la extensión de la iglesia.
58.Todas las Casas de Vida deben crecer: Calurosamente, a través del compañerismo; profundamente, a través del discipulado; fuertemente, a través de la adoración; y cuantitativamente a través del evangelismo.
59.¿Conoces los cuatro objetivos de las Casas de Vida? Estos son: Comunión, edificación, servicio y multiplicación. Si te olvidas de esto, hay riesgo de perderte en el camino.
60.No estás añadiendo miembros, sino multiplicando discípulos. ¡Da prioridad al compromiso en la vida de una Casa de Vida! Sin compromiso, no tendremos una Casa de Vida saludable y fuerte.
61.Tiempo invertido “entrenando” para el partido, no es tiempo perdido. Una hora invertida en oración hará que una hora de trabajo rinda más que una centena de horas sin oración. Desarrolla la diligencia y ora todos los días.
62.El mensaje no cambia, pero los métodos son variados. Sé creativo, pero sin comprometer el mensaje del evangelio. Bienaventurados los creativos, “pues ellos se multiplicarán.”
63.¿Porque existe tu Casa de Vida? ¿Cuál es su misión? ¿Cómo se alcanzará la misión? Si no sabes responder a estas preguntas, no estás listo para ser un Líder de Casa de Vida.
64.¿Quieres ver la Casa de Vida fluyendo en la dirección correcta? Entonces, recuerda sus objetivos a los miembros, por lo menos una vez al mes.
65.¿Conoce la Casa de Vida la visión de Centro de Vida Lomas? Declara la visión juntamente con los miembros. Recuerda que cada miembro es un ministro y cada Casa una Iglesia, conquistando a su generación, a través de las Casas de Vida.
66.¿Saben los miembros cuando será la multiplicación de la Casa de Vida? Trabaja en función de un objetivo. ¡Los Líderes orientados hacia algo son Líderes exitosos!
67.¡Cree en las personas! Comparte las responsabilidades. Espera mucho de cada miembro de la casa. Cuando nos sentimos útiles, ¡nos comprometemos más!
68.No llames a las personas para un trabajo, sino para un sueño. Las personas se alegran de poder participar en la realización de un gran sueño. Sueña y lleva la Casa de Vida a soñar.
69.Recuerda siempre a los miembros cuál es el camino del crecimiento: Hacerse miembro, bautizarse, tomar el curso de Líder de Casa de Vida, hacerse Líder en entrenamiento, y después, líder de Casa de Vida.
70.Tú eres el pastor de tu Casa de Vida. Allí, bautizas a los nuevos convertidos, ministras la santa cena y oras por los enfermos.
71.Líder: Acuérdate que la Casa de Vida ¡no es tu rebaño particular! La Casa de Vida está ligada a otra, en una sola visión y práctica.
72.El Líder es alguien que emplea integralmente su tiempo en la Casa de Vida. Dedícate, y verás tu Casa de Vida creciendo y multiplicándose.
73.El poder de la Casa de Vida no consiste en el desarrollo de una dinámica de grupo. Su poder está en el fluir del Espíritu Santo.
74.Todo Líder de Casa de Vida necesita ser lleno del Espíritu Santo. Busca poder y denuedo. Todos quieren estar cerca de aquellos que están cerca de Dios.
75.Nunca podrás llevar a otros a niveles en los que nunca has llegado. Antes de ministrar en la Casa de Vida, minístrale a Dios.
76.El trabajo del Líder no se limita a una noche por semana. Ser líder es un estilo de vida. Trabaja para mejorar tu liderazgo.
77.Tú, líder, eres responsable por cada miembro de la Casa de Vida. Te vuelves un ministro de la Casa de Dios; eres un guardián de la visión.
78.No seas un súper controlador, ni un súper protector de la Casa de Vida. Permite que los Líderes hagan experimentos. Dales libertad para cometer errores mientras aprenden.
79.Deja que los sueños de Dios llenen sus corazones. Habla con los miembros con una pasión que permita que ellos sean contagiados.
80.Espera grandes cosas de Dios y empéñate en hacer grandes cosas para Dios. Sueña con muchas Casas en Vida y Dios va a satisfacer el deseo de tu corazón.
81.No necesitas ser un creyente fenomenal para ser un Líder de Casa de Vida. Dios usa personas comunes para hacer, a través de ellas, cosas no comunes.
82.Sin fe, no se llega a la meta. La multiplicación de una célula resulta del poder de Díos, y no de la simple habilidad y estrategia.
83.Dios usa personas simples, con sueños extraordinarios. Gente que sueña alto y realiza grandes cosas para Dios. Sueña en multiplicar tu Casa de Vida: Dos Casas en este año.
84.No queremos grupos grandes sin vidas transformadas. Calidad es más importante que cantidad. ¡Haz discípulos y no miembros de iglesia! Haz discípulos y no frecuentadores de iglesia.
85.Los discípulos demuestran evidencias externas de los cambios internos. El cambio ocurre primero en el interior. Aconseja, ayuda, enseña y exhorta sin parar, hasta que cada miembro crezca.
86.Sé sal para la boca de los miembros de la Casa de Vida. Procura despertarles el hambre de Dios. Si ellos buscan íntimamente al Señor, la Casa de Vida crecerá espontáneamente.
87.Jesús dijo que el buen pastor da la vida por las ovejas. Querido líder, tú eres un pastor de tu Casa de Vida. Ama a los miembros de tu Casa de Vida, al grado de dar todo por ellos.
88.Si los miembros de la Casa de Vida se han comprometido con la Palabra de Dios y con la Iglesia, entonces ustedes están haciendo discípulos.
89.Si los miembros de la Casa de Vida son personas llenas de amor unos con los otros, entonces estás teniendo mucho éxito en formar discípulos.
90.Nosotros nos volvemos discípulos cuando fructificamos. Estimula a cada miembro a fructificar. Nuestro encargo es edificar una Iglesia de vencedores. Ser un vencedor es ser un discípulo.
91.Todo lo que Dios hace, lo hace por la Palabra y por el Espíritu. Es todo lo que se necesita en una Casa de Vida: una Palabra y una Unción fresca del Espíritu.
92.Al ministrar en la Casa de Vida, habla cosas prácticas que puedan ser útiles día a día. Huye de doctrinas muertas y estériles o de teologías muertas.
93.Permite que el fuego de Dios te incendie. Deja que tu corazón se llene del fuego de Dios, y vas a contaminar tu Casa de Vida.
94.Si inviertes tiempo en oír atentamente a los miembros de la Casa de Vida, ellos te oirán cuando tú hables.
95.No permitas miembros ociosos en tu Casa de Vida. Si hay alguien así, rétalo a que cambie; si se resiste, exhórtalo. Sé firme y no desistas en hacer de cada de miembro un ministro.
96.Siempre vamos tener hermanos desanimados en nuestra Casa de Vida. Consuela al hermano y sé sensible a las dificultades. Da una palabra de ánimo. No permitas que pierdan la esperanza.
97.Los hermanos débiles deben ser cargados por los fuertes. Los miembros deben dar la mano, paso a paso, amarlos, y conducirlos, hasta que se fortalezcan en el Señor.
98.Sé cauteloso para no sobrecargar con muchas actividades a la Casa de Vida. Cuida que cada miembro en la Iglesia esté sirviendo tan solo en un trabajo.
99.Sin visión, el pueblo perece. No dejes que la visión de las Casas de Vida se apague. Reafirma siempre los vínculos de amor y de multiplicación.
100.Forma en los niños de la Casa de Vida, una mentalidad de vencedores. Si todos hiciéramos eso, garantizaríamos contar con líderes en las próximas generaciones.
101.Comparte con el grupo tu sueño. Habla de aquello que llene tu corazón y espera que el corazón de ellos también se llene. Una explosión será una cuestión de tiempo.
102.Los niños nos dan trabajo, nos dan fruto. Enseña a los niños a que evangelicen, haz de ellos agentes del Reino de Dios.
103.El Líder es un facilitador; o sea, alguien que hace que las cosas sucedan. No es un jefe que controla o sofoca.
104.Duplicar la Casa de Vida no es multiplicarla. Duplicar es partir de siete y llegar a catorce o quince personas. Multiplicar es tener 2 grupos después de un año. Sólo multiplica quien genera líderes.
105.Todo lo que hagas hazlo de todo corazón, ¡como para el Señor! No estamos trabajando para hombres estamos trabajando para el Señor. Por eso, sé diligente: tu recompensa vendrá.
106.Acuérdate que Jesús era diligente espiritualmente. Realizó el trabajo más duro de toda la historia, sin tener stress. Su yugo es suave, por eso no vivas estresado.
107.Los Líderes deben ser incendiados, mas no quemados. Dios no desea hacer su obra consumiendo la energía del trabajador.
108.Tú no lograrás cuidar efectivamente más de quince personas. Si la Casa de Vida ya llegó a este número, planea la multiplicación lo más pronto posible.
109.Eres un motivador. Como Líderes de Casas de Vida, damos ánimo a los miembros para desarrollar sus dones y para que avancen, fructificando para el Señor.
110.Si existe una forma de mejorar la Casa de Vida, descúbrela, reinvéntala, experimenta nuevas estrategias, permite al Espíritu conducirte creativamente.
111.Hay dos tipos de líderes que no ayudan a la Iglesia a avanzar: Los que no hacen lo que se les pide y los que sólo hacen lo que se les pide. Ten iniciativa con sumisión.
112.Los obstáculos son los gigantes que vemos frente a nosotros cuando quitamos los ojos de Jesús y de la tierra prometida (Canaán). Fija tu atención en tu objetivo de fe y no te detengas por los gigantes.
113.¡Ponte la playera del Líder! Habla de ti mismo como Líder, preséntate como Líder. Identidad es la clave del reconocimiento. Si la Casa de Vida te reconoce como Líder, todos te seguirán.
114.Mantén una actitud positiva y estimula a los miembros a hacer lo mismo. El problema no es el problema; el problema es la actitud que tengas en relación al problema.
115.Un diamante es un pedacito de carbón que salió bien bajo presión. La mayor característica del líder es la capacidad para soportar presión. Resiste y vas a ver la Casa de Vida multiplicarse.
116.Sigue el modelo de reunión de la Iglesia y haz los reportes. Nunca ha habido un campeón indisciplinado.
117.Existen dos cosas que nos llevaremos de aquí cuando partamos: nuestro nombre y las vidas que ganamos. Reputación y carácter, frutos y vidas, son nuestros tesoros en el cielo.
118.Existe el riesgo de que jamás puedas correr y existe el riesgo de que jamás puedas dejar de correr. Aprende a distinguir. Liderar es correr el riesgo con Dios.
119.Para crecer exteriormente, la Casa de Vida necesita crecer interiormente; o sea, para multiplicarse, los miembros necesitan desarrollar una vida íntima con el Espíritu Santo.
120.Primero las personas te miran; después, ellas escuchan lo que dices. ¡Cuida bien tu apariencia! ¡Sé un Líder vencedor, con apariencia de vencedor!
121.Reconoce a los miembros de la Casa de Vida, demuéstrales cuan importantes son para la Iglesia. Haciendo esto, dejarás a los miembros motivados para el avance de la Casa de Vida.
122.¿Estás comprometido con los miembros de tu Casa de Vida de la misma manera como esperas que ellos estén contigo? El compromiso es la base de la expansión de la Casa de Vida.
123.La Casa de Vida debe tener ojos adentro y afuera. El Líder busca ayudar a cada miembro a volverse un ministro fecundo espiritualmente.
124.Determinación y perseverancia son ingredientes básicos de un Líder vencedor. Pon en tu corazón alcanzar el reto de la multiplicación ¡y no desistas! El Señor te honrará.
125.Nos convertimos en aquello a lo que nos hemos comprometemos a llegar a ser. La Casa de Vida se multiplicará, si se compromete a eso.
126.Acuérdate que nuestra meta es alcanzar a los perdidos. Los miembros de otras Iglesias son bien recibidos, pero no los inviten a regresar o a quedarse a participar en el grupo.
127.Una persona podrá prepararse para ser líder, solo después de ser asiduo a la Casa de Vida y ser designado por el Líder.
128.No tengas miedo de repetir la visión y la enseñanza. Las personas tardan en asimilar la Verdad de la Palabra. La Casa de Vida es para enseñar, pero también para alimentar ovejas.
129.Los pastores están presentes para hacer que tu ministerio sea de mucho éxito, pero la responsabilidad del grupo está en ti.
130.Cree en el potencial de todos. Aquellos que pensamos que son los más débiles, podrían ser los más fructíferos.
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